No pudo ser mejor. Chivas Femenil concretó su boleto a la Liguilla de forma espectacular y se convirtió en el tercer equipo invitado a la fiesta. En Verde Valle, las rojiblancas se confirmaron como una de las favoritas al vencer con autoridad a unas Pumas que lograron resistir lo más que pudieron, pero Alicia Cervantes fue la llave perfecta para romper con el cerrojo universitario. Después llegó el festín rojiblanco. Todo terminó en una goleada, 4-1 final.

No fue cualquier partido. Dos candidatos al título midieron fuerzas en tierras tapatías. Para ambos conjuntos fue un parámetro real para demostrar de qué están hechos.
Apenas en el primer suspiro, Alicia Cervantes inquietó a la zaga felina y demostró que estaba preparada para el reto de vencer a una de las mejores defensivas del torneo.

Para mala fortuna de Licha, el cuadro visitante no se quedó atrás, tampoco se intimidó ante el poderío del Rebaño Sagrado. La experimentada Dinora Garza quiso sorprender a la portera Blanca Félix con un disparo muy largo y bombeado, pero el balón se fue apenas por encima. Una clara muestra de que las universitarias habían llegado a Verde Valle con la intención de herir y no de encerrarse.

Las felinas le pusieron garra. Chivas no mostró la intensidad acostumbrada, su rival capitalino se lo impidió. Pumas le ganó la partida al local en posesión de balón, algo atípico para las pupilas del Chore Mejía.

El cuadro universitario fue mejor. A Guadalajara le costó adaptarse en su propio campo, no encontró conexión entre sus jugadoras. El cerrojo vestido de blanco custodió de forma perfecta a la líder de goleo y no la dejó hacer prácticamente nada.

Las de la UNAM le pusieron peligro, Fabiola Santamaría elaboró una más de peligro, pero la puntería no estuvo de su lado.

El dominio siguió del lado visitante. Pero el partido se hizo un tanto trabado, cayó en un letargo. ¿Opciones de peligro? Muy contadas. Y es que si bien las rojiblancas se vieron superadas por un amplio margen, tampoco es que Pumas haya sido avasallador. Ni Garza, tampoco Santamaría, mucho menos Marlyn Campa lograron poner nerviosa a la cancerbera de las tapatías.

En el complemento todo cambió. Todo lo bueno que hizo Pumas en la primera parte y la forma en la que resistieron estoicamente, fue echado por la borda. La ventaja de Chivas es conocida. Tener en su plantilla a una jugadora que puede cambiar un juego con su poder al ataque lo hace temible en cualquier circunstancia. A Alicia Cervantes le dejaron una oportunidad y no perdonó. Una mala salida de Melany Villeda fue aprovechada por Licha y con un cabezazo puso la ventaja.

Después de eso llegó el festín rojiblanco. Joseline Montoya puso el segundo casi de forma inmediata. Licha asistió y su compañera no falló.

Marlyn Campa descontó y mantuvo a las universitarias en la pelea, pero no fue suficiente. Un par de tantos más, uno de Jaqueline Rodríguez y un desafortunado autogol de Melany Villeda, pusieron las cifras definitivas en Zapopan.

Por editor

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