Certámenes de España, EU, Perú, Rusia, Inglaterra y República Checa entre otros, han tenido en sus secciones y otorgado premios a Carlos Matienzo, Juan J. Medina, Marcos Muñoz Flores y Carlos Meléndez.

Hay cuatro cineastas de terror y fantasía mexicanos que en los últimos meses han permeado a festivales de cine del orbe, sumando más de 200 selecciones oficiales y rebasando las seis decenas de galardones.

Carlos Matienzo, con “Tekenchu”, un corto sobre nahuales protectores; Juan J. Medina, con “Tío”, animación acerca del espectro en una mina;  Marcos Muñoz Flores, que en “Salpicón” da una lectura de los efectos pandémicos y Carlos Meléndez, quien con “Hambre” muestra los efectos de esta en un niño, son los realizadores.

Certámenes de España, EU, Perú, Rusia, Inglaterra y República Checa entre otros, los han tenido en sus secciones y otorgado premios.

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Y los cuatro han decidido reunirse para apoyarse entre sí, mediáticamente,  y hacer frente común para que la gente sepa que existe una generación que viene fuerte.

“Justo nos fuimos dando cuenta que siempre nos encontrábamos y era necesario juntar las voces para que la gente supiera que hay mexicanos triunfando afuera en el cine de género”. cuenta Menéndez.

“Los cuatro cortos se han destacado por precisamente retratar lo que pasa en el cine fantástico mexicano, sin emular la parte americana, y por eso estamos apoyándonos todos”, agrega el también director del largometraje Histeria.

No se descarta que en algún momento hagan algo juntos, expresa, pero por ahora cada uno de sus cortos continuará recorrido festivalero internacional.

“El corto ahora tiene 135 selecciones y 35 premios, para festivales necesitas cierto presupuesto para poder moverlos en ellos pues se cobra (la inscripción, que no garantiza selección), así que yo tomé la decisión de sólo echarnos los que importan”, explica por su parte el tapatío Medina.

“Yo no he podido acudir a ninguno (por la pandemia), pero comenzamos a ver los mismos nombres siempre, a encontrarnos y dijimos que era necesario hacer comunidad”, destaca Matienzo, cuyo corto apenas lo hizo en 60 horas.

Muñoz es el más novel de los cuatro. Su producción la realizó en ocho horas en un baño que le prestaron unos amigos, pero logrando un material que es llamado continuamente a festivales.

“Cuando uno ve a tantos mexicanos representando a México, se siente mucho orgullo”, expresa.

 

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