Pese a que hay programas para facilitar el trámite

Entre 500 y 600 familias, al año, luchan por mantener su patrimonio

De acuerdo con información del Poder Judicial, cada año son entre 500 y 600 familias quintanarroenses las que deben empezar un largo juicio ante los juzgados familiares para mantener su patrimonio, procesos judiciales que pudieron evitar si contaran con un testamento.

Tan sólo en 2019 fueron 600 asuntos familiares iniciados, mientras que un año antes el número fue de 532, lo que significa que año con año el problema crece y aunque en este 2020 apenas son 219 casos abiertos ante los juzgados de primera instancia en materia familiar, la disminución de los juicios corresponde a que este año hubo suspensión de actividades debido a la pandemia, es decir, que si hubiera transcurrido en un año normal, las cifras incluso se habrían triplicado.

Carmen Nicolás Ramírez, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias, declaró que elaborar un testamento evita muchos problemas e invita a la gente a aprovechar los programas que facilitan el tramite en la entidad, por ejemplo, desde julio pasado se desarrolla la campaña “Julio, Agosto, Septiembre y Octubre Meses del Testamento, Tu Voluntad para Bienestar de los Demás”, en la que cualquier persona puede realizar el trámite por sólo mil 700 pesos más el IVA, costo menor al valor real que normalmente supera los cuatro mil pesos.

“Este año, a fin de garantizar mayor protección para los bienes familiares durante las condiciones adversas generadas por la emergencia sanitaria de Covid-19 se amplió el plazo, que generalmente inicia en septiembre, y que pueden aprovechar, sin embargo son pocos los que toman conciencia de la importancia de proteger a sus familias y dejar testamento”, manifestó.

El precio final es por la escritura de cada inmueble, ya que cuando se trate de dos o más esto aumenta en 500 pesos por cada uno.

Los juicios denominados sucesorio intestamentario ocupan la segunda causa de más procesos judiciales en los juzgados familiares, sólo por debajo de las consignaciones, incluso los divorcios necesarios registran menos casos.

Para seguir trabajando en el marco de la nueva normalidad, se están tomando medidas como la agenda de citas y que sólo la persona que realiza el testamento puede ingresar para hacer la declaración de los bienes. Asimismo, para una mejor atención en el proceso, este debe iniciarse en línea, de esta manera se corrobora que la documentación sea correcta y el proceso más rápido.

Expertos recomiendan no dejar pasar este trámite 

Según datos del gobierno de México, en su texto Preguntas frecuentes Mes del Testamento, realizar uno tiene como beneficio dejar claro a quién o quiénes dejar tu patrimonio; evita problemas entre familiares y garantiza que tu voluntad se cumplirá.

Expertos en el tema explican que el total de los bienes que conforman la herencia del testador (el que solicita el testamento) responderán al pago de las deudas hasta donde su valor alcance. Si el monto del adeudo supera la suma de los bienes, los herederos no tendrán obligación de aceptar la herencia y si es menor, podrán saldarlo y quedarse con el resto. “Si se tiene un adeudo, los familiares deben avisar a la institución financiera donde el testador acudió a pedir un préstamo económico”, detallan.

Asimismo, destacan que el documento legal otorgado por un notario, tiene valor ante la autoridad y en México puede ser otorgado a personas desde los 14, 16 y 18 años de edad

“Las personas que tengan 14 años pueden solicitar el testamento en Chihuahua, Coahuila, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco y Tlaxcala. Con 18 años, la mayoría de edad, en Jalisco y Michoacán, Desde los 16 años, para el resto del país.

Y que sólo en algunos estados de la República como Campeche, Guerrero, Quintana Roo y Sinaloa, se necesita de un solo testigo para llevar a cabo el trámite. Mientras que para las entidades de Chihuahua, Coahuila, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Tabasco, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas deberás que tener 3 testigos.

En el resto de las entidades se pide un testigo si el testador no supiere leer, escribir, firmar, fuese ciego, sordo o no hable español.

Por editor

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