🔸Especialistas advierten que reducir recursos en prevención elevaría costos y riesgos ante huracanes y sismos; piden fortalecer infraestructura resiliente
#NACIONAL | Ante la posible reconfiguración del gasto federal para mantener subsidios a combustibles, especialistas alertaron sobre el riesgo de recortar recursos destinados a la atención y prevención de desastres naturales, un rubro clave frente al incremento de fenómenos extremos en el país.
Señalaron que, lejos de disminuir, el presupuesto debería incrementarse para fortalecer infraestructura resiliente, sobre todo ante el inicio de la temporada de huracanes en México, que arranca en mayo en el Pacífico y en junio en el Atlántico.
Advirtieron que desde la desaparición del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) en 2021, el país enfrenta mayores retos para responder con rapidez a emergencias, por lo que insistieron en mantener una estrategia sólida de gestión de riesgos.
José Manuel Athié, especialista en reaseguros, recordó que 2025 fue uno de los años con mayor número de huracanes de categoría 5 en México, aunque varios impactaron en zonas poco pobladas. Subrayó que un cambio mínimo en la trayectoria de estos fenómenos puede detonar daños similares a los registrados en Acapulco tras el paso de Otis en 2023.
Para 2026, la Cámara de Diputados aprobó poco más de 19 mil millones de pesos para atender desastres naturales, recursos canalizados a través del Ramo 23. Sin embargo, expertos consideran que el gasto continúa enfocado en la reacción y no en la prevención.
Datos oficiales indican que en 2025 más de la mitad del presupuesto se destinó a apoyos sociales tras emergencias, mientras que rubros como infraestructura carretera, energía y atención inmediata recibieron montos menores.
En contraste, el Fondo de Prevención de Desastres Naturales (Fopreden) cuenta con recursos limitados, lo que evidencia un desequilibrio en la política pública, señaló Katherine Olvera, del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.
“Se prioriza la atención de emergencias sobre la reducción de riesgos, cuando la evidencia internacional apunta a invertir más en prevención para disminuir costos a largo plazo”, advirtió.
Los especialistas coincidieron en la urgencia de fortalecer la planeación, actualizar mapas de riesgo y evitar desarrollos en zonas vulnerables, ante un escenario donde el cambio climático y la expansión urbana incrementarán las pérdidas económicas por fenómenos naturales en los próximos años.