La UEFA tiene previsto aprobar un nuevo formato de 36 equipos para la Champions League el próximo lunes, durante una reunión del comité ejecutivo. Sin embargo, el organismo rector del futbol en Europa pospondría las decisiones sobre el control de las finanzas relacionadas con el certamen.

La UEFA y los principales clubes y ligas de Europa tendrían ya un acuerdo sobre uno de los aspectos clave de los cambios, la adición de cuatro equipos a la Liga de Campeones. Cada uno disputaría un mínimo de 10 partidos, en vez de seis.

Una modificación controversial está dando dos de los nuevos cuatro lugares, junto con las decenas de millones de euros que significan, a clubes que no se clasificaron por sus méritos deportivos, pero que se ubiquen en un sitio elevado del ranking de la UEFA por sus logros históricos.

Esta temporada, tal propuesta sería la salvación para Liverpool y Borussia Dortmund.

Pero una decisión esperada para el 31 de marzo se estancó cuando la UEFA rechazó las exigencias de último minuto planteadas por algunos clubes adinerados, que buscaban el control de la estrategia comercial y de la distribución de miles de millones de euros a partir de contratos de transmisiones y patrocinios.

Con el nuevo formato, cada equipo enfrentaría a 10 rivales distintos en una primera fase, definida por puestos que se asignen como preclasificados, en vez de chocar con tres rivales en el formato tradicional de grupos.

Las conversaciones se realizan en momentos en que se han fugado varios reportes acerca de que distintos clubes, incluidos el Real Madrid, el Barcelona y el Manchester United, trabajaron con financistas para crear una liga, escindida de la UEFA y controlada por los equipos ricos.

Por editor

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